lunes, 26 de enero de 2015

"SOBRAN CASAS EN ESPAÑA"

En España todavía sobran casas. Hay «un gran excedente de casas vacantes, especialmente fuera de las grandes áreas urbanas», que podría mantener los precios de la vivienda bajos en relación a los alquileres y la renta disponible. Ése es el dictamen del informe que analizó el 3 de diciembre el comité ejecutivo del FMI-organismo formado por los representantes de 24 países, que se encarga del día a día de la gestión del Fondo-.


Así, de los cuatro países analizados -Holanda, Dinamarca, Irlanda y España- el nuestro es el único en el que el precio de la vivienda aún muestra una tendencia a la baja, aunque mínima, pese a que han pasado siete años desde el inicio del pinchazo de la burbuja. Los otros tres países, que tuvieron episodios especulativos similares, ya están en recuperación. En España, sin embargo, todo hace pensar que la reactivación será lenta: hay más casas de la cuenta, y el impacto de la crisis ha sido mucho mayor que en los otros tres países, con la excepción de Irlanda.

Lo peor es que no parece haber soluciones a corto plazo. El FMI propugna medidas de fomento del alquiler y reformas administrativas para que el valor catastral de los pisos refleje mejor el del mercado. La primera medida implicaría poner en el mercado un mayor stock de viviendas, mientras que la segunda mitigaría los ciclos alcistas y bajistas. Pero ninguna es una varita mágica para reactivar el sector en el corto plazo, aunque la nueva relajación monetaria del BCE supondrá una ayuda adicional en los próximos dos años.

La lenta salida del agujero inmobiliaria es lógica: en España y en Irlanda la construcción jugó un papel mucho más grande en la parte alcista del ciclo y, por tanto, se llevó consigo a los bancos al caer. Para hacer las cosas peores, el FMI explica que es probable que los modelos existentes infravaloren el impacto de los boom y de las crisis del ladrillo en los sistemas financieros y, a través de ellos, en el crecimiento. Se suma el hecho de que en esta crisis la salida delpinchazo de la burbuja está siendo muchísimo más lenta de lo habitual. Tradicionalmente, las economías se recuperan del estallido de burbujas del ladrillo entre cinco y siete años después de que el precio de la vivienda alcance su pico. Pero no es ése el caso. Los datos del Fondo revelan que los cuatro países siguen con la demanda interna -consumo e inversión- plana o, en el caso de Irlanda y, sobre todo España, en descenso.