jueves, 29 de enero de 2015

¿Podré pagar mi hipoteca si sube el Euribor?


A largo plazo no están tan claros estos tipos bajos.





El año ha comenzado con movimientos en el mercado hipotecario. La situación económica de la zona Euro ha vuelto a empujar los tipos a la baja. La deflación y el escaso éxito en la expansión del crédito llevará a que el BCE compre unos 500.000 millones de euros en Deuda Pública y con ello empujará más los tipos de interés a la baja. El Euribor, después de alcanzar un 0,329% de media en el mes de diciembre, en este primer mes del año ya ha roto la barrera del 0,3% y se dirige directo a marcar un nuevo mínimo histórico.



Pero también por el lado de las ofertas de los bancos hay movimiento en el panorama hipotecario. Las entidades siguen bajando diferenciales e incluso ya nos hemos encontrado con un producto, de Kutxabank, a Euribor + 1%. Eso sí, esta oferta como muchas otras están condicionadas a personas con ingresos altos y sujetas a la contratación de muchos productos (desde seguros a planes de pensiones, pasando por tarjetas, domiciliación de recibos….). Otras entidades también han dado un paso hacia adelante como por ejemplo ING Direct con su Hipoteca Naranja a Euribor +1,49 o el Banco Santander con su hipoteca a Euribor+1,69.



En general, la mayoría de las hipotecas que se están formalizando actualmente, con los condicionantes de contratación de productos que hemos señalado, tienen diferenciales de entre el 1,5% y el 1,8%. Estos tipos nada tienen que ver con los que se comercializaban antes de la crisis, en la mayoría de los casos incluso inferiores a Euribor + 0,50%. Con lo que el afortunado que consigue una hipoteca en estos años lo hace de forma mucho más cara y sólo amortigua su coste por una circunstancia exógena y coyuntural, que el precio del dinero esté en mínimos históricos.



Subidas más que importantes en el medio plazo



El problema es que esta coyuntura, aunque presumiblemente dure aún bastantes meses (dada la debilidad económica de la Eurozona), dará paso a una irremediable ascensión en los tipos de interés y de la cuotas hipotecarias.



Tan sólo con una subida del Euribor hasta el 1% las cuotas hipotecarias subirían más de 50 euros mensuales, entre el 9,3%-9,4% al mes, o lo que es lo mismo, más de 600 euros al año. Si asciende al 2%, la subida de cuota ya alcanzaría el 24% y llevaría a que al año de pagaría entre 1.580 y 1.610 euros más al año.



La hipótesis más plausible a medio plazo –estamos hablando de un producto de 30 años de duración- es que los tipos se sitúen de media en el rango de entre un 1% y un 2%. Con lo que estas cuotas si serían las que más veríamos, con años que pueden ser muy superiores. No hay que olvidar que en el 2008 el Euribor alcanzó el máximo histórico del 5,45%. Sin llegar a este tope, con alcanzar el 3% ya veríamos como la cuota del préstamo se eleva un 40% y el pago anual subiría hasta unos 2.890 euros al año para una hipoteca de Euribor + 1,75%.



¿Qué podemos hacer para paliar este impacto?





Dado que lo más positivo no está en nuestras manos, que sería que se bajaran los diferenciales y eliminaran condicionantes a la contratación, lo único que está en nuestras manos es endeudarnos por un porcentaje de ingresos mucho menor. Si lo normal es que no nos permitan que la cuota supere el tercio de nuestros ingresos, rebajar esta cantidad hasta un porcentaje inferior, por ejemplo de un 25%, nos dejará margen para afrontar mejor riesgos futuros pero sacrificando el acceso a la compra de la vivienda en el present