lunes, 1 de diciembre de 2014

La mentira de las hipotecas

Algunos créditos conllevan seguros de hogar o de protección de pagos que amplían la cuantía a pagar cada mes por el cliente. 

Es necesario revisar bien todas las condiciones implícitas que conlleva la firma de una hipoteca.


Firmar una hipoteca produce, si no miedo, sí cierto respeto, ya que sabemos que la decisión condicionará nuestra economía durante décadas. Por eso, una de las bazas que juegan los bancos para hacer más atractivas sus hipotecas es repetir al cliente que el producto ha sido creado “pensando en tu tranquilidad”.
Sin embargo, es necesario hacer un barrido por el mercado hipotecario actual para darse cuenta de qué caracteriza a las llamadas “hipotecas tranquilidad”. Desde el comparador HelpMyCash.com, apuntan que la palabra tranquilidad en estos momentos se asocia a dos características del préstamo: los seguros obligatorios y el interés fijo inicial. “Y ninguna de las dos cosas debería dejar tranquilo al futuro hipotecado”.

Seguros obligatorios

Una de las condiciones hipotecarias que se venden en pos de nuestra seguridad o tranquilidad son los seguros. Por ejemplo, en el apartado de hipotecas de una web de un determinado banco nos ofrecen una oferta de seguras con amplias coberturas y también un seguro de protección de pagos para garantizar el abono de la cuota si se queda sin trabajo. Sin embargo, el interesado no debe perder de vista que este entidad nos va a cobrar un mínimo de 167 euros anuales por el seguro de hogar durante toda la vida de la hipoteca y 1.734 euros en prima única por el seguro de protección de pagos, un seguro que, “está en realidad al servicio de la tranquilidad del banco en épocas con altas tasas de desempleo como la actual”. Y es que las mejores hipotecas del mercado, como la Hipoteca Sin Más de Bankinter a Euribor + 1,70%, la Hipoteca Naranja ING a Euribor + 1,69% o la Hipoteca Inteligente EVO a Euribor + 1,90%, no nos obligan a contratar este seguro de desempleo.

Interés fijo inicial más caro

Otro elemento que encarece la hipoteca y sin embargo se nos vende por nuestro bien es el interés fijo inicial que colocan la mayoría de hipotecas, y que suele ser más caro que el que pagaremos después. “Lo normal es que se nos aplique un interés fijo mayor durante los primeros 12 meses, pero hay bancos que lo alargan hasta cinco años o más”.
Lo interesante y lo que de verdad daría tranquilidad al hipotecado, según estos expertos, sería que este interés fijo se mantuviera durante toda la vida de la hipoteca, y no solo durante un período en que todo apunta a que el Euribor se mantendrá bajo y el banco, una vez más, saldrá ganando.