sábado, 25 de octubre de 2014

EL MELODRAMA DE LA ARQUITECTURA EN GENERAL



El arquitecto es el hombre sintético, el que es capaz de ver las cosas en conjunto antes de que estén hechas. “Antoni Gaudí”
 Aun cuando hay grandes arquitectos que realizan excelentes  obras y proyectos,  sucede que la arquitectura que hoy en día se realiza en todo el mundo implica más allá de todas las cualidades que un elemento arquitectónico puede llegar a tener (Proporción, manejo de materiales, estética, estructura, etc…). Ahora tenemos el “star system” donde todas las miradas de las obras importantes no van en un principio hacia el proyecto si no a quién lo hará, en un desfile liderado por Zaha Hadid  y Renzo Piano.
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El melodrama de todo esto empieza  al involucrar  en cada proyecto los intereses del gobierno, el impacto social, la importancia a escala urbana, y como siempre la cantidad de dinero que se jugará.
Afortunadamente los países de Europa y en E.E.U.U. tienen una ventaja donde sus arquitectos nacionales son de clase mundial y sus trabajos son los principales iconos de la arquitectura contemporánea.
1-3La cultura del drama en México se conjuga de la misma manera que en los demás países, con la diferencia que nuestro “star system” es protagonizado por un individuo llamado Fernando Romero y sus obras han surgido poco a poco en la Ciudad de México. Las cualidades positivas de sus obras se deben principalmente a que siempre recibe la colaboración de grandes arquitectos en este caso Norman Foster.
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¿Y entonces muchos se preguntarán en dónde está el drama?
La realización de la arquitectura bajo este sistema impide que muchos despachos con buenos proyectos no sean tomados en cuenta ya que los intereses políticos y económicos  tienen un mayor impacto  que la calidad del proyecto.
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Como claro ejemplo podemos poner el nuevo aeropuerto de la ciudad de México,  sin meternos en polémicas, simplemente es un claro ejemplo de una obra de 120 mil millones de pesos, fue asignada por “concurso” a nuestro estelar Fernando Romero, dejando a un lado los proyectos de despachos como los de Richard Rogers y Teodoro González de León.
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Decía Agustín Landa  “TODOS LOS EDIFICIOS SON UN DRAMA” y tenía toda la razón, detrás de cada proyecto hay muchos factores que dictaminan el desenlace de una obra arquitectónica.
Finalmente podemos ver que hay ciertos intereses que dan prioridad a “arquitectos” que se han forjado bajo una recomendación y no por sus obras, entonces ahí es donde radica el problema sobre un beneficio e interés político el cual  obstruye  el crecimiento de los verdaderos  arquitectos.